Casi 10 años ha dedicado el Dr. Sebastián Godoy Medel y su equipo al desarrollo de una investigación que, a través de la ingeniería, recopila y analiza imágenes infrarrojas de pacientes dermatológicos, con el fin de reconocer y categorizar problemas médicos en la piel.
Por: Constanza Gutiérrez Cáceres, alumna en práctica, Facultad de Ingeniería constanzaagutie@udec.cl
Imágenes: gentileza Facultad de Ingeniería UdeC
Todo comenzó en 2010, cuando el académico y docente de la Facultad de Ingeniería, Dr. Sebastián Godoy Medel realizaba su doctorado en la Universidad de New Mexico, Estados Unidos. Su investigación se basó en el uso de cámaras infrarrojas para la detección del cáncer de piel, realizada en conjunto con el Departamento de Dermatología de esa institución. Durante dos años, Godoy capturó de manera sistemática imágenes de cien pacientes, intentando replicar los resultados de estudios estadounidenses y alemanes en la misma materia, las cuales demostraban la existencia de diferencias térmicas entre lesiones benignas y malignas.
Durante la investigación, el académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica y su equipo se percataron de inconsistencias en los métodos existentes, ya que muchas veces reconocían una lesión como benigna cuando en realidad no lo era. Frente a ese problema, desarrollaron una metodología que consiste en un protocolo de captura de datos, tratamiento y posterior análisis de éstos, usando la teoría de las telecomunicaciones. El trabajo resultó en un primer paper publicado en 2015, donde se combina la ingeniería y la medicina de manera innovadora, formando los cimientos de lo que resultó ser un camino investigativo que se mantendría vigente hasta la actualidad.
A su regreso a Chile, surgió un nuevo desafío: que los avances desarrollados en Estados Unidos fueran accesibles en el país, ya que cada cámara usada en su tesis doctoral costaba alrededor de 60.000 dólares. Coincidió con la venta en Chile de cámaras infrarrojas de bajo costo, con lo que el Dr. Godoy pudo adquirir tres equipos con capacidad para adaptarse a un smartphone: “Compré una de gama alta, de 20 millones de pesos, una de alrededor de 2 millones de pesos y una de 200 mil pesos”, detalló el académico. Esto dio paso a la segunda etapa del proyecto, desarrollada en la Universidad de Concepción junto a dos estudiantes, replicando lo investigado en la Universidad de New Mexico. Para esto, debieron calibrar el hardware, diseñar protocolos y entrenar a personal en el hospital para comenzar a recopilar datos.
Uno de sus alumnos trabajó con inteligencia artificial para mejorar las imágenes captadas por cámaras infrarrojas de bajo costo, mientras que el otro desarrolló un sistema que predice la aparición de lesiones por presión en pacientes hospitalizados, detectando las úlceras incluso dos semanas antes de que se hagan visibles. Sin embargo, el proyecto debió ser pausado durante el 2020 debido a la pandemia, lo cual obligó a tomar otro camino en la investigación.
Otros usos de la luz infrarroja
Otras investigaciones guiadas por el Dr. Godoy han demostrado la efectividad del uso de cámaras infrarrojas en aplicaciones médicas dirigidas al vitíligo, quemaduras, heridas, pie diabético e incluso la visualización de venas para la extracción de sangre. Con esto, es posible determinar que permiten la detección temprana de afecciones de la piel, predecir su evolución y anticipar los procedimientos de salud.
En la actualidad, el Dr. Sebastián Godoy espera continuar investigando en la línea de la dermatología y las cámaras infrarrojas. Una de sus metas es crear un sistema de diagnóstico inicial integral basado en sus avances y los de sus estudiantes, el cual generaría un monitoreo completo de la piel y buscaría desarrollar una clasificación de las lesiones según su gravedad, para que el sistema de salud les brinde prioridad a aquellos pacientes que presentan diagnósticos más complejos. Esta idea “permitiría organizar el servicio de dermatología en los hospitales y en las zonas rurales”, destacó. Por otra parte, le gustaría avanzar hacia la comparación de los resultados de la observación térmica de la piel con los de una biopsia.
Luego de más de una década en esta línea de investigación, publicaciones y tesis de pregrado, el Dr. Godoy cuenta que ya tienen el algoritmo y la metodología. Lo que espera es conseguir financiamiento para continuar desarrollando el proyecto. El académico dijo que para él es importante, “tener un producto que permita ayudar a las personas, ese siempre ha sido mi objetivo”.
Last modified: 20 de mayo de 2026
