Desde las ciencias de la edificación, se propone una solución que permite mejorar el confort y habitabilidad de establecimientos escolares públicos.
Por: Iván Tobar Bocaz, periodista Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo ivtobar@udec.cl
Imágenes: Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía UdeC
Mejorar la calidad ambiental de las escuelas públicas del país es la idea que está detrás del proyecto liderado por la Dra. Andrea Martínez Arias, de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía de la Universidad de Concepción.
‘Classroom Retrofit’ apunta a transformar las condiciones de iluminación de los espacios escolares y ya ha dado paso a la prueba de campo de los primeros prototipos en la escuela Colonia Árabe de Los Ángeles. En ella, se implementó un prototipo de repisa de luz o light shelf, una estrategia pasiva en arquitectura de control solar y cosecha de luz natural por reflexión a través de una fachada vidriada. Construido en aluminio compuesto, su diseño permite ajustar su ángulo de acuerdo con las distintas estaciones del año.
Su aplicación se complementa, explica la académica, “con una mejora simple, que consistió en pintar de blanco el cielo de la sala para lograr mayor distribución de la luz por rebote al interior” y el “reemplazo de luminarias (lighting retrofit) de tubos fluorescentes por luminarias led”. El trabajo se enmarcó en una memoria de título, en la cual se desarrolló un sistema automatizado con sensores y controladores, que permite manejar la intensidad de la luz, así como apagar las luces cuando hay suficiente luz natural.
El proyecto ha dado paso a la colaboración con académicos del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la propia UdeC, la formación de capital humano avanzado y la cooperación internacional, materializada en la visita del Dr. Jae Yong Suk, director del California Lighting Technology Center de UC Davis de Estados Unidos. “Él es un experto de nivel mundial en iluminación y su participación en el proyecto permitió evaluar los prototipos en terreno, obtener la perspectiva de la/os niñas/os y de la escuela, y compartir su conocimiento como un referente global en nuevas tecnologías de iluminación y sus efectos en el bienestar de las personas”, detalló la Dra. Martínez. “Ellos están trabajando en nuevas tecnologías de iluminación, tienen laboratorios donde están haciendo investigación de punta y ven los efectos, por ejemplo, mediante la medición de registros cerebrales, en el ánimo de las personas de acuerdo con distintas temperaturas de color de la luz”, señaló.
Mejor luz en el ámbito educativo: más oportunidades
La principal línea de investigación de la académica del Departamento de Arquitectura de la FAUG está centrada en la mejora de la calidad ambiental interior de los edificios existentes, con un enfoque particular en las escuelas públicas chilenas, abordando no sólo la eficiencia de la infraestructura, sino, además, los desafíos relacionados con el bienestar, la salud y la productividad de sus ocupantes.
Comenzó a desarrollar el tema del mejoramiento de edificios durante sus estudios de doctorado en University of Southern California y, una vez de vuelta en Chile, decidió enfocar sus esfuerzos en el ámbito de las escuelas públicas, dada la necesidad de mejorar la infraestructura. “Había muchas escuelas que, en realidad, funcionaban con muy poca inversión para una buena mantención y mejoramiento, incluso con soluciones temporales que han sido permanentes tras la reconstrucción después del terremoto del 2010”, señaló Martínez.
El proyecto con el que se incorporó a la FAUG le permitió comenzar a diagnosticar, en particular, las condiciones ambientales interiores de las escuelas de la Región del Biobío. Esto dio paso a la creación del Vital Signs Lab, cofundado por Martínez y la profesora María Isabel Rivera Barraza, en el 2020, que, con financiamiento gubernamental, adquirió equipos para medir iluminación, temperatura, calidad del aire y acústica en las aulas. “Estos cuatro elementos”, detalló, “son fundamentales para definir la Calidad Ambiental Interior (IEQ), un concepto amplio que abarca el confort de las personas dentro de los edificios”.
Actualmente, ‘Classroom Retrofit’ avanza desde el diagnóstico hacia la implementación de medidas de prototipado y mejoramientos de salas de clase en terreno. En tanto, el laboratorio Vital Signs Lab estudia los edificios desde la perspectiva de sus habitantes, con el objetivo de mejorar la salud, el bienestar y la productividad. El laboratorio aborda estos temas desde las etapas tempranas de diseño, como las simulaciones, hasta el prototipado.
El trabajo del Vital Signs Lab y de la académica Andrea Martínez representa un compromiso firme con la mejora de los espacios educativos en Chile, reconociendo que un ambiente de aprendizaje óptimo es fundamental para el desarrollo de los estudiantes.
Last modified: 20 de mayo de 2026
