Por: Paúl Gómez-Canchong, Coordinador de Divulgación y Educación Científica, COPAS Coastal / paulgomez@udec.cl
Imágenes: Créditos Paúl Gómez-Canchong
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En el extremo sur de Chile, donde los fiordos se entrelazan con glaciares milenarios y el hielo modela el paisaje a su antojo, se encuentra Caleta Tortel, una localidad única en la Región de Aysén. Sin calles ni automóviles, su tejido urbano está hecho de pasarelas de madera que serpentean entre el bosque y el fiordo, conectando viviendas, la escuela, el municipio y servicios. Más que un recurso constructivo, estas pasarelas son símbolo de adaptación, resiliencia e identidad territorial.
Fundada en 1955 como enclave maderero dedicado a la explotación del ciprés de las Guaitecas (Pilgerodendron uviferum), Tortel vivió durante décadas al ritmo de esta actividad. Esta especie nativa, considerada la conífera más austral del mundo, posee una madera altamente resistente a la humedad, de gran durabilidad y valor histórico, utilizada por siglos en la construcción de embarcaciones, viviendas y pasarelas en la Patagonia. Su lento crecimiento y sobreexplotación llevaron a que en 2008 fuera protegida por la Ley sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal, marcando un punto de inflexión para la localidad. Con el fin de la actividad forestal como eje económico, la comunidad se vio forzada a replantear su modelo de desarrollo. Desde entonces, ha emergido un nuevo relato local, impulsado por la idea de convertirse en una comunidad sustentable, donde sus pilares son el turismo, la educación y la conservación ambiental.
En ese mismo contexto de transformación local, el año 2008 marcó también un hito para la Universidad de Concepción en la zona: el Centro COPAS Coastal construyó en Tortel el Laboratorio de Oceanografía Costera de Fiordos y Canales, una base operativa desde la cual ha impulsado buena parte de las investigaciones científicas que se ha generado en el territorio. Desde entonces, el centro ha sostenido una presencia activa en la región, desarrollando estudios oceanográficos, ecológicos y geológicos sobre fiordos, glaciares, biodiversidad marina y cambio climático en este extremo del mundo. Pero el conocimiento científico, para tener impacto, debe salir del laboratorio, del paper científico o los congresos de ciencia. Y fue así como nació la idea de crear un espacio que acercara esta ciencia a la comunidad y a los visitantes: el Centro de Interpretación Ambiental y Turístico.

El Centro de Interpretación Ambiental, a diferencia de un museo tradicional, busca conectar emocional e intelectualmente al visitante con el entorno, utilizando una narrativa clara, accesible y adaptada al lugar. Estos centros son clave para promover el turismo sustentable, generar educación ambiental no formal y articular redes entre ciencia, comunidad y desarrollo.
El proyecto “Pasareleando entre Ciencia y Cultura”, transformó una pasarela en desuso de 47 metros lineales en el Centro de Interpretación Ambiental y Turístico (CIAyT). Este espacio invita a descubrir, comprender y sentir la Patagonia a través de la ciencia, el arte y la memoria local. Financiado por el programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, y desarrollado junto a la Ilustre Municipalidad de Tortel, Trazosur una empresa local de arquitectura y la UdeC, el proyecto enfrentó tres grandes desafíos: construir un guión museográfico participativo; adaptar contenidos científicos a públicos diversos, desde niños locales hasta turistas extranjeros; y diseñar una infraestructura coherente con la identidad arquitectónica de una localidad declarada Zona Típica y Pintoresca por el Consejo de Monumentos Nacionales.
El resultado ha sido ampliamente valorado. Visitantes tortelinos, chilenos y extranjeros han destacado la belleza y profundidad del espacio, su capacidad para emocionar, educar y generar conexión con el entorno.
El impacto del CIAyT ha sido tal, que el Centro COPAS Coastal se adjudicó un nuevo proyecto financiado por CORFO Aysén y mandatado por el Gobierno Regional de Aysén para diseñar un modelo replicable de centros de interpretación en otras localidades costeras de la región, e implementar un programa de formación certificado para operadores turísticos en cultura oceánica, sostenibilidad ecosistémica y turismo científico.
Hoy, mientras las pasarelas de Tortel siguen recibiendo visitantes que caminan entre fiordos, historia y lluvia, una de ellas cuenta otra historia: la de cómo el conocimiento científico puede dejar huella más allá de las publicaciones. Una historia de colaboración, pertenencia y futuro.
Last modified: 29 de agosto de 2025
